Medidas de una tarjeta de visita: tamaño estándar, sangrado y formatos

Una tarjeta de visita estándar mide 85 × 55 mm, es decir, 8,5 × 5,5 cm. Este es el formato más habitual en España y en buena parte de Europa porque resulta cómodo, reconocible y fácil de guardar en una cartera o tarjetero.

Aun así, conocer la medida final no es suficiente para preparar correctamente el diseño. También hay que tener en cuenta el sangrado, la zona segura, la resolución de las imágenes y la cantidad de información que queremos incluir.

En CAPS Promotions llevamos desde 1995 ayudando a empresas a convertir soportes aparentemente sencillos en activos visuales para sus marcas. Una tarjeta de visita es un buen ejemplo: ocupa muy poco espacio, pero puede transmitir profesionalidad, coherencia y confianza desde el primer contacto.

En esta guía explicamos cuáles son las medidas de una tarjeta de visita, qué tamaño debe tener el archivo para imprimirla y cómo elegir el formato que mejor representa a cada negocio.

Tabla de contenidos

¿Cuánto mide una tarjeta de visita estándar?

La medida estándar de una tarjeta de visita en España es 85 × 55 mm. Expresada en centímetros, equivale a 8,5 × 5,5 cm.

Este tamaño presenta una proporción similar a la de muchas tarjetas bancarias, aunque no todas tienen exactamente las mismas dimensiones. Su principal ventaja es que resulta familiar y práctica: cabe en la mayoría de las carteras, tarjeteros, bolsillos y expositores utilizados en eventos profesionales.

También existen tarjetas de 90 × 50 mm, 85 × 50 mm y otros formatos personalizados. No obstante, cuando una empresa busca una solución segura, versátil y fácil de distribuir, el formato de 85 × 55 mm suele ser la mejor referencia.

Medidas en milímetros y centímetros

Las equivalencias más utilizadas son:

  • 85 × 55 mm
  • 8,5 × 5,5 cm
  • Aproximadamente 3,35 × 2,17 pulgadas

Aunque milímetros y centímetros expresan exactamente la misma medida, en el entorno profesional de impresión se suele trabajar en milímetros. Este sistema permite definir con mayor precisión los márgenes, el sangrado y la distancia entre los elementos importantes y la línea de corte.

Cuando se prepara un archivo, conviene comprobar siempre qué unidad utiliza el programa de diseño. Un error aparentemente pequeño, como confundir milímetros con centímetros, puede alterar por completo la escala del documento.

Tamaño habitual de una tarjeta de visita en España

En España, la medida de 85 × 55 mm se ha consolidado como la opción más habitual porque funciona bien en la mayoría de sectores.

Es adecuada para:

  • Profesionales autónomos.
  • Equipos comerciales.
  • Empresas de servicios.
  • Comercios.
  • Personal de atención al cliente.
  • Técnicos e instaladores.
  • Participantes en ferias y congresos.
  • Representantes de marca.

Desde nuestra experiencia trabajando con identidad corporativa y personalización, el formato estándar tiene otra ventaja importante: facilita que distintos materiales mantengan una imagen coherente. La tarjeta puede diseñarse siguiendo la misma línea gráfica que la ropa laboral, los rótulos, los vehículos rotulados, los regalos promocionales o la señalización de la empresa.

¿Por qué se utiliza tanto el formato de 85 × 55 mm?

Este formato se utiliza tanto por una combinación de comodidad, reconocimiento y espacio disponible.

Una tarjeta más grande puede llamar la atención, pero también resultar incómoda de guardar. Una tarjeta demasiado pequeña puede parecer original, aunque obliga a reducir el texto y limita la cantidad de información.

La medida estándar ofrece un equilibrio razonable:

  • Permite mostrar el logotipo con claridad.
  • Deja espacio para los datos de contacto.
  • Puede imprimirse a una o dos caras.
  • Admite códigos QR si se integran correctamente.
  • Es compatible con la mayoría de tarjeteros.
  • Resulta económica de producir en tiradas grandes.

En nuestra experiencia, una tarjeta funciona mejor cuando el formato responde a un objetivo concreto y no cuando se elige únicamente porque parece diferente. La originalidad tiene valor, pero nunca debería perjudicar la legibilidad o la comodidad de uso.

Tabla de medidas de tarjetas de visita

La siguiente tabla resume las medidas más habituales y su aplicación:

FormatoMedida finalUso recomendado
Estándar europeo85 × 55 mmEmpresas, comerciales y profesionales
Rectangular alargado90 × 50 mmDiseños horizontales y composiciones minimalistas
Rectangular compacto85 × 50 mmDiseños sencillos con pocos datos
Cuadrado55 × 55 mm o similarMarcas creativas y diseños visuales
MiniVariablePromociones, fidelización y conceptos originales
PlegadoVariableCuando hace falta incluir más información

Estas dimensiones son orientativas. Cada proveedor puede trabajar con formatos, plantillas y tolerancias de corte diferentes.

Tamaño final, sangrado y zona segura

En impresión conviene diferenciar tres conceptos:

Tamaño final: es la medida que tendrá la tarjeta después del corte.

Sangrado: es una extensión del fondo o de las imágenes más allá de la línea de corte. Evita que aparezcan bordes blancos si existe una pequeña variación durante el guillotinado.

Zona segura: es el área donde deben colocarse textos, logotipos, teléfonos y otros elementos que no pueden quedar cortados.

Por ejemplo, una tarjeta cuyo tamaño final sea de 85 × 55 mm puede necesitar un archivo ligeramente mayor si se añaden varios milímetros de sangrado alrededor. La cantidad exacta debe confirmarse siempre con la empresa encargada de imprimir.

Medidas orientativas en píxeles a 300 ppp

Las dimensiones en píxeles dependen de la resolución.

Para una tarjeta de 85 × 55 mm a 300 píxeles por pulgada, el tamaño aproximado sin sangrado sería:

  • 1004 × 650 píxeles

Estas cifras pueden variar ligeramente según el programa utilizado y el redondeo aplicado.

Cuando se añade sangrado, el documento tendrá más píxeles porque también aumenta su tamaño físico. Por eso no conviene trabajar únicamente con una medida genérica descargada de internet. Lo correcto es definir primero:

  1. El tamaño final.
  2. El sangrado solicitado.
  3. La resolución.
  4. El modo de color.
  5. El formato de exportación.

Diferencias entre tamaño de diseño y tamaño de corte

El tamaño de diseño no siempre coincide con el tamaño final de la tarjeta.

La línea de corte indica dónde debería terminar el producto, pero las máquinas pueden tener pequeñas tolerancias. Si un fondo de color termina exactamente en esa línea, cualquier desviación mínima podría dejar una franja blanca.

Para evitarlo, los fondos y fotografías deben extenderse hasta el límite exterior del sangrado. En cambio, los textos y logotipos deben permanecer dentro de la zona segura.

Esta diferencia es una de las causas más frecuentes de errores en archivos preparados por personas sin experiencia en impresión.

Medidas de una tarjeta de visita con sangrado

La medida con sangrado depende de las especificaciones del proveedor. Como referencia general, muchas imprentas solicitan unos milímetros adicionales alrededor de cada lado, pero no existe una única cifra válida para todos los casos.

Antes de crear el documento, conviene descargar la plantilla oficial o consultar las instrucciones de producción.

Qué es el sangrado y por qué es necesario

El sangrado consiste en prolongar los elementos que llegan hasta el borde más allá del tamaño final.

Debe aplicarse a:

  • Colores de fondo.
  • Fotografías.
  • Texturas.
  • Ilustraciones.
  • Formas decorativas que terminan en el borde.

No es necesario extender elementos que se encuentran claramente separados de la línea de corte.

El sangrado no se verá en la tarjeta final. Su función es compensar pequeñas variaciones durante el corte.

Cuánto margen de seguridad hay que dejar

El margen de seguridad protege la información importante.

Dentro de esta zona deberían mantenerse:

  • El nombre.
  • El cargo.
  • El teléfono.
  • El correo electrónico.
  • La página web.
  • El logotipo.
  • El código QR.
  • Cualquier texto legal imprescindible.

No conviene colocar estos elementos demasiado cerca del borde aunque el diseño se vea bien en pantalla.

Una de las lecciones que hemos aprendido desde 1995 es que un diseño no funciona igual en todos los soportes. Lo que se ve perfecto en un monitor puede perder legibilidad o equilibrio cuando se imprime en una pieza de solo 85 × 55 mm.

Cómo evitar bordes blancos y textos cortados

Para reducir riesgos:

  • Extiende los fondos hasta el sangrado.
  • Mantén los textos dentro de la zona segura.
  • No utilices marcos demasiado pegados al borde.
  • Revisa las dos caras de la tarjeta.
  • Exporta el archivo sin cambiar su escala.
  • Comprueba que el PDF conserva el tamaño correcto.
  • Solicita una plantilla cuando tengas dudas.

Los marcos finos requieren especial cuidado. Si el corte se desplaza mínimamente, pueden parecer descentrados. En muchos casos es preferible utilizar un diseño a sangre completa o dejar un margen interior más amplio.

¿Cuántos píxeles debe medir una tarjeta de visita?

Una tarjeta de visita estándar de 85 × 55 mm mide aproximadamente 1004 × 650 píxeles a 300 ppp, sin contar el sangrado.

Sin embargo, esta cifra no debería utilizarse de manera aislada. Un documento de 1004 × 650 píxeles puede imprimir correctamente a 300 ppp, pero tendrá un tamaño físico diferente si se interpreta a otra resolución.

Resolución recomendada para impresión

Para imprimir con buena definición, se suele trabajar a 300 ppp.

Esta resolución resulta adecuada para:

  • Logotipos rasterizados.
  • Fotografías.
  • Ilustraciones.
  • Fondos con textura.
  • Elementos gráficos pequeños.

Siempre que sea posible, los logotipos y textos deberían conservarse en formato vectorial. Así mantienen su nitidez al exportar el archivo.

Medidas en píxeles con y sin sangrado

Sin sangrado, el formato estándar de 85 × 55 mm equivale aproximadamente a 1004 × 650 píxeles a 300 ppp.

Con sangrado, las dimensiones dependerán de los milímetros adicionales solicitados. Por ello, el archivo final puede ser sensiblemente mayor.

La fórmula de conversión es:

Píxeles = pulgadas × resolución

Para pasar de milímetros a pulgadas, se divide la medida entre 25,4.

Aun así, en un flujo de trabajo profesional suele resultar más sencillo crear el archivo directamente en milímetros y definir la resolución desde el principio.

Diferencia entre 72 y 300 ppp

Una imagen a 72 ppp puede verse correctamente en pantalla y, sin embargo, aparecer pixelada al imprimir.

Esto sucede porque la pantalla y la impresión no requieren la misma densidad de información.

A 300 ppp:

  • Los bordes se ven más definidos.
  • Las fotografías conservan más detalle.
  • Los elementos pequeños se reproducen mejor.
  • Disminuye el riesgo de pixelación.

No obstante, aumentar artificialmente la resolución de una imagen pequeña no recupera el detalle perdido. Si la imagen original tiene baja calidad, cambiar el número a 300 ppp no la convierte automáticamente en una imagen de alta resolución.

Otros tamaños y formatos de tarjetas de visita

El formato estándar no es la única alternativa. Existen tarjetas más largas, compactas, cuadradas, plegadas o con formas especiales.

La elección debe responder a una necesidad real. Una tarjeta original puede ayudar a que una marca destaque, pero también debe ser funcional.

Tarjeta de visita de 90 × 50 mm

El formato de 90 × 50 mm es ligeramente más largo y estrecho que el estándar europeo.

Puede funcionar bien cuando:

  • El logotipo tiene una composición horizontal.
  • Hay pocos datos.
  • Se busca una estética elegante y alargada.
  • Se quiere dar más protagonismo al nombre de marca.

Su principal inconveniente es que algunas carteras y tarjeteros están pensados para medidas más cercanas a 85 × 55 mm.

Tarjeta de visita cuadrada

Las tarjetas cuadradas llaman la atención y ofrecen una superficie interesante para diseños visuales.

Son habituales en:

  • Estudios creativos.
  • Fotógrafos.
  • Tiendas de diseño.
  • Marcas de moda.
  • Proyectos artesanales.
  • Negocios con una identidad visual muy reconocible.

Sin embargo, pueden resultar menos prácticas. Algunas personas no pueden guardarlas en un compartimento convencional y terminan colocándolas en otro lugar o descartándolas.

Tarjeta de visita mini

Las tarjetas mini tienen un formato reducido y suelen utilizarse para causar sorpresa.

Funcionan mejor cuando incluyen muy poca información:

  • Logotipo.
  • Nombre.
  • Teléfono.
  • Web.
  • Código breve.
  • Mensaje promocional.

No son adecuadas para composiciones densas. Si se intenta incluir demasiada información, la tipografía se vuelve demasiado pequeña.

Tarjeta plegada

Una tarjeta plegada ofrece más superficie sin aumentar tanto el tamaño cerrado.

Puede servir para incluir:

  • Horarios.
  • Servicios.
  • Tarifas.
  • Indicaciones.
  • Instrucciones.
  • Información de fidelización.
  • Un calendario de citas.

No obstante, se aproxima más a un pequeño folleto que a una tarjeta tradicional. Su producción también suele ser más compleja.

Tarjeta con esquinas redondeadas

Las esquinas redondeadas aportan una apariencia más suave y diferenciada sin alterar demasiado el formato.

Son una buena opción cuando se busca:

  • Modernizar un diseño.
  • Diferenciar la tarjeta sin cambiar sus dimensiones.
  • Evitar esquinas que se deterioren fácilmente.
  • Reforzar una identidad visual amable o tecnológica.

El radio de las esquinas debe adaptarse al diseño. Un redondeado excesivo puede reducir visualmente el espacio disponible.

Tarjeta de visita horizontal o vertical: cuál elegir

La orientación no cambia necesariamente las medidas, pero sí afecta a la distribución del contenido y a la percepción de la marca.

No existe una opción universalmente mejor.

Ventajas del formato horizontal

La orientación horizontal es la más habitual.

Suele funcionar bien porque:

  • Coincide con la forma de muchos logotipos.
  • Permite organizar nombre, cargo y contacto en líneas.
  • Resulta familiar para el receptor.
  • Se adapta bien a los tarjeteros.
  • Facilita una lectura rápida.

Es especialmente recomendable para empresas con identidades corporativas tradicionales o con muchos datos de contacto.

Cuándo funciona mejor el formato vertical

La tarjeta vertical puede aportar una sensación más original y contemporánea.

Puede ser adecuada cuando:

  • El logotipo es compacto.
  • El diseño tiene una composición centrada.
  • Hay pocos datos.
  • La empresa pertenece a un sector creativo.
  • Se quiere destacar una imagen o fotografía.
  • La tarjeta se entregará en contextos donde conviene diferenciarse.

El diseño vertical requiere una jerarquía muy clara para que la lectura no resulte incómoda.

Cómo adaptar el diseño al logotipo y al contenido

No debería elegirse la orientación antes de revisar el contenido.

Conviene observar:

  • La forma del logotipo.
  • La longitud del nombre.
  • El número de datos.
  • La presencia de redes sociales.
  • El tamaño del código QR.
  • La necesidad de utilizar ambas caras.

Nuestra forma de trabajar siempre ha partido de escuchar. Antes de recomendar un formato, conviene saber dónde se entregará la tarjeta, quién la recibirá y qué acción queremos que realice después.

Qué información debe incluir una tarjeta de visita

Una tarjeta eficaz no es la que contiene más datos, sino la que facilita el siguiente paso.

La información imprescindible dependerá del negocio, pero suele incluir:

  • Nombre y apellidos.
  • Cargo o función.
  • Nombre de la empresa.
  • Teléfono.
  • Correo electrónico.
  • Página web.
  • Logotipo.

Otros datos pueden incorporarse solo cuando aporten utilidad.

Datos esenciales de contacto

El receptor debe entender en pocos segundos:

  1. Quién eres.
  2. Qué haces.
  3. Para qué empresa trabajas.
  4. Cómo puede contactar contigo.

Cuando revisamos una composición, solemos fijarnos primero en algo muy sencillo: que el nombre, el teléfono y la dirección digital puedan leerse sin esfuerzo.

Si para incluir toda la información hay que reducir demasiado el texto, el problema no es necesariamente la medida de la tarjeta, sino la jerarquía del diseño.

Qué colocar en el anverso y en el reverso

Una distribución eficaz puede ser:

Anverso:

  • Logotipo.
  • Nombre de la empresa.
  • Mensaje de marca.

Reverso:

  • Nombre de la persona.
  • Cargo.
  • Teléfono.
  • Correo.
  • Web.
  • Código QR.

También puede invertirse esta organización. Lo importante es que una cara no compita innecesariamente con la otra.

Cómo añadir un código QR sin perder legibilidad

Un código QR puede dirigir a:

  • Una web.
  • Una ficha de contacto.
  • Un catálogo.
  • Una ubicación.
  • Un perfil profesional.
  • Un formulario.
  • Una promoción.

Debe tener suficiente tamaño, contraste y espacio libre alrededor.

Antes de imprimir, hay que probarlo con varios teléfonos y desde distintas distancias. También conviene mantener visible la información principal, ya que no todas las personas querrán escanearlo.

Información que conviene eliminar

No es necesario incluir todos los canales disponibles.

Puede ser mejor eliminar:

  • Redes sociales inactivas.
  • Direcciones postales que no aportan valor.
  • Frases corporativas demasiado largas.
  • Listas completas de servicios.
  • Cargos excesivamente extensos.
  • Iconos que no se entienden.
  • Datos duplicados en ambas caras.

En nuestro caso, preferimos simplificar antes que encoger. Una tarjeta limpia, con buena jerarquía y espacio suficiente, suele transmitir más profesionalidad que una composición llena de datos.

Cómo preparar correctamente el archivo para imprimir

La calidad final depende tanto del diseño como de la preparación técnica.

Antes de enviar el archivo, conviene revisar:

  • Medidas.
  • Sangrado.
  • Zona segura.
  • Resolución.
  • Colores.
  • Tipografías.
  • Imágenes.
  • Orientación.
  • Número de caras.
  • Formato de exportación.

Modo de color y resolución

Para impresión se suele trabajar en CMYK, mientras que las pantallas utilizan habitualmente RGB.

Al convertir colores de RGB a CMYK pueden aparecer diferencias, especialmente en tonos muy brillantes.

La resolución recomendada para imágenes suele ser de 300 ppp al tamaño final.

Tipografías, imágenes y logotipos

Las tipografías deben estar incrustadas, convertidas correctamente o incluidas según las instrucciones del proveedor.

Las imágenes tienen que conservar suficiente resolución.

El logotipo debería utilizarse en formato vectorial cuando sea posible. Además, hay que evitar líneas demasiado finas, detalles diminutos o degradados poco controlados.

Igual que adaptamos un logotipo antes de bordarlo o rotularlo, también debemos ajustarlo antes de imprimirlo. No siempre basta con reducir el diseño original.

Formatos de archivo recomendados

El PDF preparado para impresión suele ser una opción segura porque conserva:

  • El tamaño del documento.
  • La posición de los elementos.
  • Las tipografías incrustadas.
  • Los gráficos vectoriales.
  • La calidad de las imágenes.

También pueden aceptarse otros formatos, pero siempre deben seguirse las instrucciones del proveedor.

Comprobaciones antes de enviar el diseño

Antes de aprobar la producción:

  • Confirma la medida final.
  • Revisa el sangrado.
  • Comprueba la zona segura.
  • Verifica nombres y teléfonos.
  • Comprueba enlaces y correos.
  • Prueba el código QR.
  • Revisa ambas caras.
  • Amplía el archivo para detectar imágenes pixeladas.
  • Confirma la orientación.
  • Guarda una copia editable.

Un error en un número de teléfono o una dirección de correo puede inutilizar toda la tirada.

Errores frecuentes al elegir las medidas de una tarjeta de visita

Muchos problemas no se deben a la impresión, sino a decisiones tomadas durante el diseño.

Reducir demasiado el tamaño de la letra

Una tarjeta tiene poco espacio, pero eso no significa que deba llenarse.

Reducir la tipografía para introducir más información perjudica la lectura y puede transmitir una imagen poco profesional.

Es preferible eliminar datos secundarios o repartir el contenido entre las dos caras.

Colocar textos cerca de la línea de corte

Los textos pegados al borde corren el riesgo de quedar demasiado ajustados o parcialmente cortados.

Incluso cuando no se produce un corte visible, la falta de margen puede hacer que el diseño parezca desequilibrado.

Saturar la tarjeta con demasiada información

Una tarjeta no sustituye a un catálogo, una página web o un folleto.

Su objetivo es identificar, generar recuerdo y facilitar el contacto.

La información ampliada puede trasladarse a un código QR o a la página web.

Diseñar sin tener en cuenta el soporte final

Trabajar únicamente en pantalla puede llevar a errores de escala.

Conviene visualizar o imprimir una prueba al tamaño real. Así se detectan problemas de:

  • Legibilidad.
  • Proporción.
  • Contraste.
  • Tamaño del logotipo.
  • Equilibrio entre espacios.
  • Tamaño del código QR.

Elegir un formato original poco práctico

La originalidad debe tener una función.

Una tarjeta excesivamente grande, muy pequeña o con una forma compleja puede llamar la atención durante unos segundos, pero también ser difícil de guardar.

Después de tantos años trasladando identidades corporativas a textiles, vehículos, rótulos y regalos promocionales, hemos comprobado que una marca se recuerda mejor cuando todos sus soportes hablan el mismo lenguaje visual.

Cómo elegir la medida según el uso de la tarjeta

El contexto ayuda a decidir qué formato es más adecuado.

Tarjetas para comerciales y visitas a clientes

Para equipos comerciales recomendamos priorizar:

  • Formato estándar.
  • Lectura rápida.
  • Datos directos.
  • Resistencia.
  • Coherencia entre todos los empleados.

La tarjeta debe facilitar el contacto posterior y transmitir una imagen uniforme de la empresa.

Tarjetas para ferias, congresos y eventos

En eventos existe mucha competencia visual.

Puede ser útil incluir:

  • Un mensaje breve.
  • Un código QR.
  • Un acabado diferenciador.
  • Una promoción.
  • Una llamada a la acción.

Aun así, la tarjeta debe poder guardarse con facilidad.

Tarjetas para autónomos y profesionales

Un autónomo puede utilizar la tarjeta para reforzar su especialidad.

Conviene destacar:

  • Nombre.
  • Profesión.
  • Propuesta de valor.
  • Teléfono.
  • Web.
  • Perfil profesional relevante.

El diseño debe transmitir el nivel de servicio que ofrece.

Tarjetas corporativas para equipos y empleados

Cuando se crean tarjetas para varias personas, es importante establecer una plantilla común.

Solo deberían variar:

  • Nombre.
  • Cargo.
  • Teléfono.
  • Correo.
  • Sede, si corresponde.

Esto reduce errores y mantiene una identidad consistente.

Tarjetas para negocios creativos

Los negocios creativos pueden experimentar más con:

  • Orientación vertical.
  • Formato cuadrado.
  • Papeles especiales.
  • Ilustración.
  • Color.
  • Acabados.

No obstante, el formato original debe seguir siendo útil.

La tarjeta de visita como parte de la identidad corporativa

La tarjeta no debería diseñarse como una pieza aislada.

Forma parte de un sistema visual en el que también pueden intervenir:

  • Ropa laboral.
  • Vehículos rotulados.
  • Rótulos comerciales.
  • Roll-ups.
  • Lonas.
  • Carpas.
  • Banderas promocionales.
  • Regalos de empresa.
  • Material para ferias.

Coherencia con el logotipo, los colores y las tipografías

Los colores, tipografías y proporciones deben respetar la identidad de marca.

No es necesario que todos los soportes sean idénticos, pero sí que resulten reconocibles como parte de la misma empresa.

Relación con la ropa laboral y los productos promocionales

Una empresa puede generar una impresión más sólida cuando la tarjeta, el uniforme, el vehículo y los regalos corporativos comparten una misma línea visual.

La personalización no consiste solo en colocar un logotipo. Consiste en adaptar la identidad a cada objeto, técnica y situación.

Cómo mantener una imagen uniforme

Para mantener la coherencia conviene definir:

  • Versiones autorizadas del logotipo.
  • Colores corporativos.
  • Tipografías.
  • Márgenes.
  • Usos permitidos.
  • Tamaños mínimos.
  • Estilo de imágenes.
  • Tono de los mensajes.

En CAPS Promotions empezamos con el bordado textil promocional y fuimos incorporando nuevas técnicas a medida que nuestros clientes pedían más soluciones. Ese recorrido nos ha enseñado que cada soporte necesita una adaptación específica, aunque todos deban representar la misma marca.

Qué medida recomendamos cuando no quieres complicarte

Para la mayoría de las empresas recomendamos empezar con una tarjeta de 85 × 55 mm.

Es un formato:

  • Reconocible.
  • Práctico.
  • Fácil de guardar.
  • Versátil.
  • Compatible con diseños horizontales y verticales.
  • Adecuado para impresión a una o dos caras.

La opción más segura para la mayoría de empresas

El formato estándar resulta especialmente adecuado cuando:

  • Hay varios empleados.
  • La tarjeta se entrega en reuniones.
  • Se utiliza en ferias.
  • El diseño debe actualizarse con frecuencia.
  • Se busca una imagen profesional y funcional.

Cuándo merece la pena utilizar una medida diferente

Un formato alternativo puede tener sentido si:

  • La identidad visual lo justifica.
  • La tarjeta cumple una función adicional.
  • Se dispone de muy poca o mucha información.
  • La forma refuerza el concepto de marca.
  • El público objetivo valora la creatividad.
  • Se ha comprobado que seguirá siendo cómoda de usar.

Una recomendación basada en el uso real

Nuestra recomendación es sencilla: primero hay que definir qué debe conseguir la tarjeta y después elegir la medida.

Si la prioridad es facilitar el contacto, el formato estándar suele ser suficiente.

Si se pretende sorprender, contar una historia o integrar más información, puede estudiarse una alternativa. Pero cualquier decisión debe mantener la legibilidad, la coherencia de marca y la comodidad del receptor.

Preguntas frecuentes sobre las medidas de las tarjetas de visita

¿Cuál es la medida estándar de una tarjeta de visita en España?

La medida más habitual es 85 × 55 mm.

¿Cuánto mide una tarjeta de visita en centímetros?

Mide 8,5 × 5,5 cm.

¿Qué tamaño debe tener con sangrado?

Depende del sangrado solicitado por el proveedor. El documento será ligeramente mayor que el tamaño final.

¿Cuántos píxeles necesita una tarjeta de visita?

Una tarjeta de 85 × 55 mm mide aproximadamente 1004 × 650 píxeles a 300 ppp, sin sangrado.

¿Qué margen de seguridad hay que dejar?

Debe dejarse un margen interior suficiente para proteger textos y logotipos. La cifra exacta debe comprobarse en la plantilla de impresión.

¿Es mejor una tarjeta horizontal o vertical?

Depende del logotipo, la cantidad de información y la imagen de marca. La horizontal es más tradicional; la vertical puede resultar más diferenciadora.

¿Qué tamaño de letra se recomienda?

Debe ser lo bastante grande para leerse sin esfuerzo. La elección concreta dependerá de la tipografía, el contraste y el diseño.

¿Qué formato de archivo es mejor para imprimir?

Un PDF correctamente preparado suele ser la opción más segura.

¿Una tarjeta cuadrada cabe en una cartera?

No siempre. Por eso conviene valorar la comodidad antes de elegir este formato.

¿Se puede incluir un código QR?

Sí, siempre que tenga suficiente tamaño, contraste y espacio libre alrededor.

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